12 de Jul de 2021 4664 Visitas

Datos del registro de injuria renal aguda muestran que la mayoría de estos pacientes son hombres menores de 60 años



La doctora Marcela González, coordinadora de la Encuesta Nacional de Infección por Covid-19 en pacientes con Injuria Renal Aguda con requerimientos de Terapia de Reemplazo Renal, explica los hallazgos más importantes del último registro.

La “Encuesta Nacional de Infección por Covid-19 en pacientes con Injuria Renal Aguda con requerimientos de Terapia de Reemplazo Renal” –publicada en junio pasado– ha registrado los datos de 249 pacientes que han necesitado diálisis durante su hospitalización producto de la infección por Covid-19, entre octubre del 2020 y junio de este año. Esta encuesta es coordinada por la doctora Marcela González, nefróloga integrante de la Fuerza de Trabajo Conjunto Anti Covid-19 (Futac-renal), y registra tanto a pacientes que tienen enfermedad renal crónica (ERC) y se han hospitalizado por Covid-19, como aquellos que, previo a su hospitalización por el virus, no tenían problemas renales.

Dentro de los principales hallazgos de la última versión de este registro, que se realiza mensualmente, destaca que estos pacientes son principalmente hombres que, en promedio, tienen 58 años. Además, de los 249 pacientes totales el 78% está en la UCI y el 37% son pacientes en diálisis crónica, ya sea peritoneodiálisis o hemodiálisis.

Al igual que los otros registros estadísticos impulsados por la Futac-renal, como el de hemodiálisis, diálisis peritoneal y trasplante; se realiza gracias a la colaboración de miembros de toda la red de salud, pública y privada. Los hallazgos permiten una respuesta rápida a las necesidades de los pacientes, por lo que es indispensable que los hospitales y clínicas regionales también envíen sus datos. De esta forma, el registro se descentraliza y permite tener un panorama nacional de la evolución y comportamiento de los pacientes con injuria renal aguda.

A continuación, la doctora Marcela González explica algunos de los principales hallazgos del catastro de junio, diferencias entre los meses anteriores y entre las experiencias en la red de salud.

¿Cómo surgió el registro?

En junio del año pasado, la Futac-Renal impulsó este registro ante los reportes internacionales que anticipaban una posible falta de recursos para proporcionar diálisis a los pacientes que podrían hacer injuria renal aguda por Covid-19 y el aumento de casos en Chile que fue de la mano con el aumento de terapias de reemplazo renal. El objetivo era generar datos nacionales y, de ser necesario, realizar una red de camas con diálisis, de igual forma que se hizo con la red de camas de UCI.

¿Cuál fue la situación en Chile?

Los propios equipos nefrológicos de cada centro crearon estrategias para aumentar el acceso a diálisis. Los nefrólogos fueron a pasar visita a las UCI y a buscar pacientes, se cambiaron nefrólogos a distintos lugares, se generó un cambio en el reglamento de diálisis y se permitió dializar en urgencia, entre otras cosas. Estas estrategias lograron que la falta de recursos dialíticos que se vio al comienzo de la pandemia, se corrigiera rápidamente durante la primera y segunda ola de Covid-19 en el país.

¿Cómo han evolucionado los resultados del registro?

Al 10 de junio teníamos 249 pacientes, que son principalmente jóvenes (58 años en promedio) y, si bien la hipertensión y la diabetes son factores de riesgo, los pacientes no son todos hipertensos ni diabéticos. El 78% de los pacientes está en la UCI y un 37% son pacientes en diálisis crónica, ya sea peritoneal o hemodiálisis, y la mortalidad global es de un 40,6%.

Otro aspecto relevante es que el año pasado un tercio de las terapias se tenían que contratar a empresas externas y este año se está contratando sólo un 17,9%.

¿Cómo es la comparación entre los pacientes crónicos y agudos en el registro?

De los 249 pacientes que registra la encuesta, 158 están con injuria renal aguda y 91 pacientes están en diálisis crónica. Otro aspecto relevante que se ve en el registro es que los pacientes que hacen injuria renal aguda son más jóvenes: tienen 55 años. En ambos grupos son más hombres y hay hipertensos y diabéticos, pero igual existe un gran grupo de pacientes que no tienen ninguna de estas dos enfermedades de base e igual desarrollan injuria renal aguda por Covid-19.

La diferencia en la tasa de mortalidad no es significativa entre los pacientes con injuria renal aguda y los crónicos, pero la tendencia es menor en los pacientes que están en diálisis crónica porque los agudos son pacientes graves que están en la UCI.

¿Esto quiere decir que los pacientes crónicos tienen mejor pasar?

No necesariamente. Lo que pasa es que la mayoría de los pacientes con hemodiálisis crónica no están en la UCI y estos son los que les bajan el promedio de mortalidad, porque la tasa de mortalidad del paciente que está en diálisis crónica hospitalizado en la UCI es de un 47,6%.

¿Cuáles son las diferencias entre Santiago y regiones?

En Santiago los pacientes con injuria renal aguda se mueren más. La mortalidad es de 43,6% versus un 20% en regiones, pero estos datos son sólo observacionales. No se puede sacar una causa-efecto de estos datos porque las regiones que están reportando datos son solamente la de Magallanes y Valparaíso. Así que hacemos un llamado a los colegas de regiones para que colaboren en el envío de datos y poder generar un panorama de la realidad regional.

¿Hay diferencias entre el sistema público y el privado?

La verdad es que aquí la única diferencia que tenemos es que en el sistema público se contrata más servicio externo, pero respecto a la mortalidad no hay diferencias significativas. Es decir, un paciente derivado a un hospital del sistema público o privado por necesidad de diálisis, tendrá el mismo acceso a la terapia y no va a tener mayor mortalidad por estar en el sistema público.

Esto demuestra el enorme esfuerzo que se ha hecho en el sistema público porque el sistema privado siempre ha tenido los recursos. Se reconoce también el esfuerzo que han hecho los equipos nefrológicos y los equipos de intensivo para asegurar las terapias de reemplazo renal para todos los pacientes.

¿Se han visto cambios con la vacunación de los pacientes?

Todavía no hemos podido observar los efectos de la vacuna en el registro porque nos faltan muchos datos al respecto, principalmente producto de la gravedad en que llegan los pacientes a la UCI. Entonces, no son datos que están en la ficha normalmente. Sin embargo, estamos trabajando para obtener esos datos e incluirlos en los próximos registros de injuria renal aguda.

De todas formas, estos pacientes tienen una alta tasa de mortalidad, es decir, si un paciente se va a la UCI y necesita terapia de reemplazo renal tiene altas posibilidades de morir. Por eso, es fundamental que la población general se vacune y que mantengan las medidas de protección personal.